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– Boletín de ciberseguridad abril –

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– Boletín de ciberseguridad abril –

El dinero ha pasado por muchas transformaciones a lo largo de la historia, y gracias al avance de la tecnología hoy podemos contar con diferentes opciones de pago.

La transformación no cesa: de las tarjetas físicas surgen las e-wallets -también llamadas billeteras digitales o wallets- las cuales son parte de nuevas formas de pago «sin contacto» utilizando un dispositivo electrónico, como un celular. Y de las monedas y billetes, llegan las criptomonedas.

¿Qué son las criptomonedas?

Una criptomoneda es un activo digital que emplea un cifrado criptográfico, el cual garantiza la titularidad e integridad de las transacciones, ya que usa una base de datos descentralizada, blockchain o registro contable compartido, así como también controla la creación de unidades adicionales evitando que alguien pueda hacer copias o falsificaciones. Al ser una moneda digital, todas las criptomonedas se almacenan en billeteras digitales o wallets.

En palabras simples, las criptomonedas llegaron a decirle adiós a las antiguas monedas de metal y billetes.

Un poco de contexto

Actualmente existen más de 8.000 criptomonedas con distintos grados de capitalización en el mercado. Sus valores varían en función de la oferta, demanda y compromiso de los usuarios.

Atención

Debido al creciente interés que las criptomonedas han generado en el mundo, al no estar reguladas ni controladas por ninguna institución y no requerir de intermediaros en las transacciones, también han aumentado los fraudes que se apoyan en ellas. Algunos de ellos son:

  1. Estafas piramidales: Inversión en proyectos inexistentes, usando la imagen de las criptomonedas como vanguardia tecnológica.
  2. Pump and Dump: Promoción y venta de criptoactivos supuestamente muy prometedores, pero que en realidad no tienen un verdadero proyecto que pueda sustentar su valor, solo para ver su precio aumentar gracias al entusiasmo inicial. Luego, el estafador venderá sus propios criptoactivos, obteniendo una buena ganancia y dejando a las víctimas con activos sin valor.
  3. Falsos exchanges: Promesa de acceso a dinero virtual almacenado en un exchange (así se llama a las plataformas donde se intercambian criptomonedas), para lo que se pide pagar una pequeña tarifa primero. En realidad, el exchange no existe y su dinero se pierde para siempre.
  4. Supuesto respaldo de celebridades: Secuestro de cuentas de redes sociales correspondientes a celebridades o creación de cuentas falsas que los imitan, para alentar a sus seguidores a invertir en esquemas falsos como los anteriores.
  5. Aplicaciones fraudulentas: Falsificación de aplicaciones de criptomonedas legítimas que son subidas a las tiendas de Android o iPhone. Si instala una, podría robar sus datos personales y financieros, implantar malware en su dispositivo, cobrar por servicios inexistentes o robar las credenciales de su billetera de criptomonedas.
  6. Falsas campañas benéficas: Difusión a través de las redes sociales de iniciativas pidiendo donaciones en criptomonedas para supuestamente apoyar causas benéficas.
  7. Cryptojacking: Los delincuentes usan el poder de procesamiento de su computador o smartphone para la generación de criptomonedas (proceso conocido como minería). Esto lo consiguen instalando programas maliciosos en nuestros equipos (a través del phishing o al descargar software que creemos inofensivo) o insertando código en páginas web, lo que nos hará minar criptomonedas al visitar ese sitio. Los equipos infectados se volverán más lentos, también aumenta su cuenta de la luz, ya que pueden seguir minando en segundo plano incluso cuando creemos haber cerrado el navegador. Los celulares infectados pueden llegar a sobrecalentarse.

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